MÚSICA Vs EJERCICIO: PELIGRO PARA LOS OÍDOS
Publicado el 9 de abril de 2010 a las 1:54 amAunque el trance, electro y house son los géneros recomendables para hacer ejercicio, es mejor escucharlos desde lejos, pues la combinación del “fitness” con los audífonos, puede causar daños irreversibles al oído.
Por Xtian Méndez
Para las personas que practican deporte, se les hace cómodo, o hasta cierto punto estimulante, hacerlo y escuchar música, y es que al realizar el cuestionario de la Escala Brunel de Calificación Musical, los resultados arrojan una mayor motivación en el deportista al incorporar algún tema musical dentro de su actividad física.
Al rebasar los 80 decibeles de sonido de frecuencia, el oído se expone a sufrir inflamaciones tanto internas como externas, esto a causa de la presión y vacio que se generan al realizar la actividad física y escuchar música.
Otro riesgo que puede ocasionar es la hipoacusia (sordera); algunos datos arrojan que cuatro de cada 10 jóvenes acuden a consulta por problemas auditivos, y en su mayoría son relacionados con el ejercicio.
Por otro lado, cuando se está ejercitando y se tienen tapados los oídos con audífonos, el riesgo a que se incrementen bacterias, hongos, gérmenes y la aceleración de producción de cerilla, es inevitable, pues al hacer ejercicio se eleva el nivel de calor en el cuerpo y al tenerlos tapados se evita la ventilación adecuada, si a esto se suma la humedad y el sudor en el conducto auditivo exterior, puede ocasionar en muchos de los casos una infección aguda o crónica.
No por lo anterior, la mejor opción sería dejar de hacer ejercicio o de plano dejar de escuchar música mientras se entrena, si no por el contrario, la opción es: para aquellos que practican deporte al aire libre, pueden utilizar audífonos con moderación, esto es, no excederse de dos horas al día y escuchar la música por debajo de los 50 decibeles; para los que se ejercitan en su casa, gym o cualquier lugar cerrado, lo ideal es poner música desde algún aparato para ambientar el lugar.
Datos curiosos.
Según el profesor Costas Karageorghis, experto en psicología del deporte de la Universidad Brunel, Inglaterra, afirma que “uno de los elementos más importantes que incentiva el rendimiento físico es un tempo musical, que incluye entre 120 y 140 golpes por minuto (bpm)”, esto quiere decir que muchas de las canciones comerciales para bailar e incluso algunas de rock, coinciden con esos “bpm”.
Canciones para ejercitarte.
De acuerdo a los “bpm”, si se desea hacer ejercicio cardiovascular, por ejemplo en una escaladora, las canciones ideales son “Push it” de Salt -N-Pepa, “Drop it like it s hot” de Snoop Dogg, o bien , el house de David Guetta. Por otra parte, si la rutina es más intensa, digamos correr, y eres amante de lo clásico, Karageorghis sugiere “The heat is on”, de Glenn Frey, si no algo de trance ayuda en mucho.
En conclusión, las mejores rolas para ejercitarte son las que tienen un bpm y un ritmo que permita coordinar los movimientos.