¿MURDER ON THE DANCEFLOOR?
Publicado el 4 de mayo de 2010 a las 8:34 amPor Nina Blake
La noche no podría ir mejor. Es viernes, el lugar está increíble, la pista de baile está a reventar, el DJ está llegando al mejor punto de la sesión y estás rodeado de tus mejores amigos. De pronto, se escucha un balazo y de un minuto a otro la noche de tus sueños se convierte en tu peor pesadilla…
Una fiesta no se trata únicamente de un antro o un DJ: tiene toda una razón de ser. Ya sea olvidar el estrés de la semana, reunirse con amigos o simplemente el deseo de bailar un rato y pasarla bien hace de las fiestas un espacio agradable a la que recurren millones de jóvenes alrededor del mundo cada fin de semana. Sin embargo, en más de una ocasión la noche ha terminado en tragedia.
El 25 de marzo de 2006, la comunidad de Seattle, EUA amaneció horrorizada con la noticia de el asesinato brutal de seis jóvenes durante un “after”, organizado en casa de uno de ellos después de que los jóvenes salieran de un rave.
Como sucede con frecuencia, los jóvenes buscaron seguir la fiesta, e invitaron a varias personas a una casa, entre ellos a Aaron Kyle Huff, de 28 años, un desconocido quien acabaría con la vida de seis jóvenes, incluyendo a los DJs Jeremy Martin de 26 años y Christopher “Deacon 808″ Williamson de 21 e hiriendo gravemente a otros dos.
A pesar de que nadie lo conocía, los jóvenes lo invitaron a seguir la fiesta como pasa frecuentemente en la comunidad del rave, en donde la gente tiene pocos prejuicios y confía con facilidad en los demás.
Al ser confrontado por la policía de Seattle, Huff se suicidó, por lo que sus motivos para asesinar a las victimas jamás fueron esclarecidos.
Un año después, en Caracas, Venezuela, Carl Cox llevaba 45 minutos tocando frente a un público de 7000 personas, durante el evento de Red Noise patrocinado por Marlboro, cuando una ráfaga de balas terminó con la vida de cuatro jóvenes, presuntamente por un conflicto entre pandillas.
El siguiente video queda como testigo de esa noche tan penosa.
El DJ manifestó su angustia afirmando que “fue un momento muy triste en la música electrónica” y envió sus condolencias a los familiares de las victimas. Asimismo, expresó que definitivamente no es de lo que se trata la escena y que jamás buscó promover este tipo de violencia.
En noticias más recientes, durante la madrugada del 11 de abril de este año, se inició un tiroteo durante un rave en Colindale, Londres, en donde el DJ Werewolf, de 23 años tuvo que ser llevado de emergencia al hospital, junto con una joven de 21 años que recibió un disparo en la espalda y otro en el brazo y un joven de 24 años que recibió un impacto de bala en el tobillo. No hubo detenidos ni se descubrió el motivo de la balacera.
Este tipo de noticias hacen recordar que las fiestas no siempre tienen un final feliz y que desgraciadamente estamos expuestos a la violencia en cualquier lado, hecho que entristece profundamente ya que el punto de asistir a un evento es pasarla bien, por lo que nunca debería de haber conflictos violentos de este tipo. Por lo mismo, se le recomienda a los jovenes que salen de noche que se cuiden mucho y que se mantengan siempre alerta ya que uno nunca sabe cómo acabará la noche…



wow, si es tristisimo, espero que nunca suceda cuando yo este en alguna fiesta.. (me gustaban los bigotes de Jeremy Martin
)
Creo que por eso no voy ni a afters ni a revens donde toque Carl Cox, jaja.
, a las mujeres (por eso del famosísimo machismo), al olor de los baños, etc. Pero estos son tan sólo detonantes, por así decirlo, de lo que las personas llevan por dentro, y bueno, ya con dos tres copas y dos que tres, cuatro, cinco, seis pases… puede resultar un juego de niños sacar una pistola y disparar. Triste, muy triste que pase esto, pero esta es la verdad, y la verdad es que se tiene que cambiar. Un saludo, buen artículo, da mucho de qué hablar
Hablando un poco más en serio como tu artículo, lamentablemente y sobre todo en las fiestas es en donde este tipo de cosas suelen ocurrir con mayor facilidad. Se le puede echar la culpa a las drogas, al alcohol (que también es droga pero se lo cita aparte), a la música (que también es una droga!